Asunción, Paraguay, Domingo 05 de Agosto de 2007
GUSTAVO ZAJAC - Marca registrada
Su inventiva e imaginación sin límites ya son marca registrada en el mundo de las coreografías. Gustavo Zajac es, además, profesor de teatro musical y danza jazz. Sorprende y encanta por su espíritu innovador.
Lo suyo en realidad era la danza. Bailó durante muchos años hasta que descubrió que su pasión era estar detrás de un escenario. “Después de años de haber trabajado como cantante y bailarín, decidí bajar del escenario”, cuenta Zajac, quien estuvo de visita, por primera vez, en nuestro país gracias a una invitación hecha por la profesora de danza Marisol Pecci. Esa vocación, si bien la descubrió hace algunos años, lo convirtió en un talentoso coreógrafo. “El cambio se dio cuando estuvieron en la Argentina un director y un coreógrafo ingleses, para la puesta musical Nine. Colaboré con ellos y experimenté el gusto por estar fuera del escenario”, agrega.
Desde entonces pasó a ser adjunto de, asistente de, coreógrafo, asistente de dirección hasta a llegar a lo que hoy es: Director general. “Fue un paso detrás de otro”, confiesa. Lo bueno para Zajac es que se nutrió con cada director o coreógrafo que le tocó trabajar, entre ellos Sam Mendes, director del filme Belleza Americana David Lebón. “Con ellos me formé y eduqué; ordené mis pensamientos”, admite. En realidad se nutre de todas las disciplinas, como el cine, la arquitectura, la publicidad, la pintura, la fotografía. “Absorbo influencias todo el tiempo.
Registro cada cosa que veo cuando viajo y en algún momento lo vuelco en mi trabajo”, explica. Nunca se compromete con una estética particular ni definitiva, siempre va probando, experimentando y en cada coreografía muestra una visión diferente porque interpreta fielmente cada obra teatral. Sin duda, tiene que ver con la investigación, con el cambio, con la innovación. “La sutileza, la combinación de las artes, creo que es lo que gusta”, reflexiona en el lobby del Hotel Granados Park, donde se hospedó durante su breve paso por Paraguay.
Lo más importante para él es llegar a la emoción del público. “Siempre le digo a los bailarines que no deben dejar que el espectador salga sin que le haya sucedido nada, pero cuando la obra llega, cuando toca de cerca a una persona, entonces se puede decir que se hizo un buen trabajo. La obra solo se completa cuando hay alguien que siente, que disfruta”. Su creatividad y habilidad lo llevan al éxito seguro. Sorprende en el arte de crear estructuras con movimientos. Coordina las exigencias de la música, el vestuario, el decorado, la luminotecnia. “Me encanta el trabajo conjunto con los bailarines, con todos los que forman parte de la puesta en escena”, asegura.
Esta dedicación le valió premios. Recibió el Trinidad Guevara por Nativo; otro galardón como mejor director musical por Víctor Victoria. Su talento llegó a Broadway, (Nueva York), Tokio, y Osaka, (Japón). Actualmente dicta seminarios en Chile, Ecuador, Estados Unidos, Japón, Argentina y hay proyectos con Marisol Pecci, de que vuelva a nuestro país periódicamente. El, encantado. “Si bien es la primera vez que vengo a Paraguay, estoy encantado con la posibilidad de volver y trabajar”.
Vive en Buenos Aires y no la cambia. “Amo Buenos Aires, tengo mis amigos, mi departamento, ¡mis alumnos! Si bien viajo mucho y tengo invitaciones para quedarme y trabajar, siempre vuelvo a mi tierra”, confiesa. Allá es conocido por Tangorama, Víctor Victoria, El hombre de la Mancha, Nativo y Aplausos. Además participó en la Tiendita del Horror junto al director y coreógrafo de La Bella y la Bestia, y del musical Wise Guys, en el New York Theater Project.
Zajac se considera una persona con conciencia social y desde su espacio aporta lo suyo. “Cuando estoy de jurado siempre otorgo becas para que tomen clases conmigo. Igual voy abriendo caminos para gente con talento; los apuntalo para que sigan, veo que lleguen a otros países para perfeccionarse. Es mi forma de ayudar y aportar”. Su tiempo libre tiene que ver siempre con las artes, teatros, arquitectura, música... “El cine es mi pasatiempo favorito. Me gustan el drama y la ciencia ficción. Las historias ligth no van conmigo”. Fuera de su familia, sus alumnos y amigos, su vida transcurre normal, entre el arte y la coreografía, a los que pone muchas ganas y eficiencia. La fórmula que lo lleva al puerto deseado.
Nancy Duré Cáceres |